martes, 10 de mayo de 2011
sábado, 30 de octubre de 2010
La Guerra Civil en San Roque
He aquí un fragmento de un trabajo que hice el año pasado
Cádiz y más concretamente el Campo de Gibraltar era una zona dónde había un gran sentimiento republicano. La comarca vivía principalmente de la extracción del corcho y el campesinado. Un dato a tener en cuenta es que si ya existía un desigual reparto de la tierra en Andalucía, en el Campo de Gibraltar esto se acentuaba.
En las elecciones del 12 de abril de 1931 -aquellas que provocaron la huida de Alfonso XIII y la proclamación de la II República- se produce una victoria de las candidaturas republicanas en las poblaciones de La Línea, Algeciras y San Roque. Tomando en consideración datos de la provincia de Cádiz, estas candidaturas sólo alcanzaron la victoria en 7 de sus 41 municipios, pero esto fue debido a que en diversos pueblos los caciques locales habían intervenido en los resultados electorales. Debido a este fraude, se repitieron los comicios en 25 pueblos de la provincia gaditana. Las candidaturas republicanas se alzarían esta vez con el triunfo en las localidades campogibraltareñas de Los Barrios, Jimena y Tarifa.
El día 14 de abril se produjo la proclamación de la II República, ese día una manifestación recorrió las calles del pueblo y Gabriel Arenas fue designado cómo alcalde. En este tiempo se llevaron a cabo diferentes políticas cómo la petición de supresión de diferentes concesiones de interés general (cómo la de la empresa de aguas, transportes...) a particulares, la solicitud de derogación del Real Decreto de 1880 por el que la autoridad militar del Campo de Gibraltar tenía potestades que en otros territorios pertenecían a autoridades civiles, la eliminación de las consignas destinadas a las celebraciones del Corpus Christi, etc. Además, la conocida cómo “Ley Azaña” hizo que desapareciera la guarnición local del Regimiento de Infantería Pavía1. La economía del pueblo dependía mucho de la presencia de los soldados, así que se nombró una comisión que estuvo presidida por Ceferino Maéstu y que consiguió que un batallón permaneciera asignado al pueblo.
Posteriormente, en octubre de 1934 fue cesada la corporación municipal. El 10 de octubre se hizo cargo del consistorio Francisco Viñas Vinuesa, líder del Partido Radical.
En Febrero de 1936 una coalición de izquierdas conocida cómo Frente Popular2, gana las elecciones de forma aplastante consiguiendo en San Roque un 87,2% de los votos3. Se produce la dimisión de la anterior corporación municipal y Antonio Galiardo es nombrado alcalde de San Roque. En el tiempo que va desde este nombramiento al golpe militar del 17-18 de Julio se tomaron medidas cómo la supresión de un recargo que Viñas había impuesto sobre los productos de primera necesidad, el cese del personal de Arbitrios, el cese de los alcaldes de las barriadas y la toma de algunas fincas para poner en práctica una reforma agraria. En este tiempo el alcalde dimitiría porque se trasladó a la vecina localidad de La Línea de la Concepción (aunque seguiría vinculado en calidad de asesor a la corporación municipal), siendo nombrado en su sustitución Luis Ortega López4.
El 17 de Julio se produjo el alzamiento militar en Melilla y un día después en el resto de España. El Campo de Gibraltar pasaba por ser una posición extraordinariamente estratégica, ya que era el sitio por el que debía de entrar el gran contingente de tropas moras que aguardaban en el marruecos español al mando del general Franco.
El día 19 de Julio, tropas regulares procedentes de Ceuta entraron en San Roque, casi sin resistencia5, el cuartel local se adhirió a los sublevados, se leyeron los bandos que proclamaban el estado de guerra y la corporación municipal fue disuelta y en su lugar se nombró una Comisión Gestora6. El alcalde Luis Ortega fue arrestado junto a su hijo y algún tiempo después sería condenado a muerte, aunque al final esta pena fue conmutada. San Roque había quedado en manos de los rebeldes.
Pero, el conflicto más notorio y sangriento acaeció el día 27 de Julio. Tras la toma de San Roque la ciudad había quedado desprotegida. Torres, el telegrafista de la ciudad, dio parte de ello a Málaga y 2.000 hombres, pertenecientes a la CNT, a la FAI y un batallón de carabineros partieron con la misión de recuperar San Roque7. Llegaron por la mañana y algunos republicanos locales los acompañaron y les indicaron dónde estaban los lugares estratégicos de la ciudad cómo el cuartel de infantería, el cuartel de la guardia civil, la cárcel, etc. En este tiempo apresaron a miembros de la derecha local, así como a los integrantes de la gestora que había tomado el control del pueblo ocho días antes. Pero, alrededor del mediodía tropas de Regulares, la segunda compañía del Regimiento Pavía y algunos falangistas entraron en la ciudad, atravesaron el pueblo de punta a punta y acabaron con las resistencias anarquistas disparando a todo lo que se movía8.
Los anarquistas se batieron en retirada hacia Málaga, así cómo muchos ciudadanos sanroqueños de izquierdas que tras estos incidentes no tuvieron más alternativa. En estos episodios fueron asesinadas unas 250 personas9. Seis de ellas eran personas de ideología conservadora10, el resto eran pertenecientes a la izquierda o fueron víctimas de los acontecimientos. Entre estos muertos se hallaban Santos Castillo Castillo11, mi tatarabuelo, así cómo su hijo Antonio Castillo Toscano y otros cómo Ceferino Maéstu.
Tras esto acontecimientos, la Falange y el Requeté eran los únicos grupos permitidos y la vida militar se impuso aún más en el día a día sanroqueño: “Se impuso el saludo en alto -el saludo romano-, las casas del pueblo fueron abolidas y requisadas y se emitieron bandos prohibiendo, bajo la pena de muerte, las huelgas, la actividad sindical, los ateneos […] también fueron requisadas casas particulares, cómo la de Ceferino Maéstu, dónde se instaló el cuartel de los Requetés, así como todo tipo de vehículos. A partir de entonces y durante varios días se hicieron sacas de las casas de cualquier sospechoso de haber pertenecido a cualquier partido republicano o haber sido, simplemente, de izquierdas.”12
1Este regimiento estaba divido entre Algeciras que tenía un destacamento de unos 2000 soldados, La Línea con unos 500 y San Roque con unos 50 soldados
2Esta coalición estaba formada por las siguientes fuerzas: P.S.O.E., Unión Republicana, Izquierda Republicana, UGT, Partido Comunista, Juventudes Socialistas, Partido Sindicalista y P.O.U.M.
3Electores, 3612; Frente Popular, 3148 votos; CEDA, 462 votos; Falange, 1 voto.
4Luis Ortega López es tío del famoso imaginero sanroqueño Luis Ortega Bru.
5En la carretera entre Algeciras y San Roque miembros de la CNT habían intentado obstaculizar con troncos el paso del destacamento sin éxito.
6Esta comisión estaba presidida por José Sánchez Velasco y uno de sus miembros era José Castilla, tío de Carlos Castilla del Pino.
7En el libro “La época de Franco en San Roque (1936-1975) de J.A. Pleguezuelos aparece que estos hombres estaban mal armados y que el arma más potente que llevaban era un mortero de 50 mm que apostaron en un monte colindante a la ciudad y con el que hicieron una decena de disparos que destrozaron entre otras cosas una panadería y el sagrario de la iglesia. La iglesia corona el montículo dónde está situada la ciudad por lo que era un objetivo fácil. Estos disparos de mortero no causaron baja humana alguna, Pleguezuelos lo atribuye a que probablemente no contuvieran carga explosiva.
8Los anarquistas habían indicado a la población local que se pusieran un paño rojo, también en sus casas. Las tropas dispararon contra todos y saqueando todo lo que fuera sospechoso, incluidas las personas que habían hecho uso de estos paños.
9CASTILLA DEL PINO, C. (1997) 4ªEd; Pretérito Imperfecto, Tusquets, Barcelona, (nota al pié pág.195)
10Entre ellas 3 familiares de Carlos Castilla del Pino y el presidente de la comisión gestora José Sánchez Velasco.
11CASTILLA DEL PINO, C. (1997) 4ªEd; Pretérito Imperfecto, Tusquets, Barcelona, (nota al pié pág.190)
12PLEGUEZUELOS SÁNCHEZ, J.A., (2005) 1ªEd; La época de Franco en San Roque (1936-1975), Fundación Municipal de Cultura Luis Ortega Brú, San Roque (Cádiz), pág.28
BIBLIOGRAFÍA
CASTILLA DEL PINO, C. (1997) 4ªEd; Pretérito Imperfecto, Tusquets, Barcelona
PÉREZ GIRÓN, A. (2009) 1ªEd; Antonio Galiardo. República, guerra civil y exilio, Fundación Municipal de Cultura Luis Ortega Brú, San Roque (Cádiz)
PÉREZ GIRÓN, A. (2009) 1ªEd; La masonería en San Roque, Fundación Municipal de Cultura Luis Ortega Brú, San Roque (Cádiz)
PLEGUEZUELOS SÁNCHEZ, J.A., (2005) 1ªEd; La época de Franco en San Roque (1936-1975), Fundación Municipal de Cultura Luis Ortega Brú, San Roque (Cádiz)
VARIOS AUTORES, (2006) 1ªEd; Rescatar la memoria. I Encuentro de Investigadores sobre la Memoria Histórica, Tréveris, Ubrique (Cádiz)
sábado, 19 de junio de 2010
martes, 8 de junio de 2010
viernes, 14 de mayo de 2010
De vergüenza...
Pero, si aparece en los titulares es porque ha intentado juzgar esos trapos sucios que existen por ahí y que deberían avergonzarnos cómo seres humanos, porque atentan contra nosotros mismos...
Nadie tuvo cojones de coger e intentar sentar a Pinochet para que pagase por sus crímenes, probablemente nadie haya enviado a más etarras a la cárcel, nadie había intentado juzgar los crímenes cometidos durante la dictadura...
Pero no nos engañemos, el derecho no existe para impartir justicia, sino para alterar y mantener una sociedad. Si no es imposible entender cómo algunos personajes que llevan en sus espaldas la muerte de miles de inocentes en conflictos armados, no sólo no son juzgados, sino que allá dónde van los reciben con honores.
Recuerdo, la edición del diario “El País” del día en que muríó Augusto Pinochet, arriba, encabezando la noticia había un poema de “John Donne”, que decía lo siguiente: “La muerte de un hombre me disminuye, porque soy parte de la humanidad. Por eso, nunca preguntes por quién doblan las campanas. Lo hacen por tí”. Hoy, todos somos más pequeños.
martes, 6 de abril de 2010
sábado, 20 de febrero de 2010
S.H.A.K.T.A.L.E.
Puedo ser un optimista, puedo ser un
optimista pensar ke soy libre y feliz.
Puedo ser un optimista y pensar ke
todo es rosa sólo hasta ver tu cara
askerosa.
Puedo gozar un buen rato urgándome
en la nariz, soñar despierto, no mirar
atrás, puedo gozar un buen rato
urgándome en la nariz, sólo hasta
verte marchate de akí.
Cuando te veo, siempre deseo ke no sea
verdad, arde mi sangre y de mi mente
no puedo borrar, tu cara de zerdo, no
puedo olvidar, a ver si puede ser ke te
largues de akí, porke si no, no podré
evitar, porke si no, no podre evitar el
vomitar en tu puta cara voy a vomitar.
Siempre hay alguien ke te amarga la
existencia.
Puedo cerrarme los ojos (bis)
imaginar mi muerte fríamente, puedo
cerrarme los ojos y no acordarme de
ti, encontrarme solo y sin embargo
reir.
Puedo salir zapateando lárgamente sin
avisar y erutar, no me voy a diskulpar
puedo hundirme en el fango,
entre mierda disfrutar, pero tú no te
me acerques, voy a vomitar, hasta mi
mandibula desencajar en tu puta cara voy
a vomitar.
Cuando te veo, siempre deseo ke no sea
verdad, arde mi sangre y de mi mente
no puedo borrar, tu cara de zerdo, no
puedo olvidar, a ver si puede ser ke te
largues de akí, porke si no, no podré
evitar, porke si no, no podre evitar el
vomitar en tu puta cara voy a vomitar.
¡En tu puta cara voy a vomitar!! ¡En tu
puta cara voy a vomitar! ké más da total
tengo más.
lunes, 15 de febrero de 2010
Doblepensar

1984, George Orwell:
domingo, 24 de enero de 2010
Homo Faber
Pero sociedad capitalista anula esa vocación de creación. El ser humano se convierte en una pequeña pieza especializada de una enorme maquinaria, no ve su creación que se le difumina, se le escapa y acaba pasando inadvertida.Es este proceso alienador el que mata al ser humano.
lunes, 18 de enero de 2010
"Muere ella o morís vosotros"
-"Tranquila princesa, tranquila, ahora mismo te sacamos de aquí".
Daba igual que ella no entendiera el español. Apreciaba el calor de sus palabras igualmente. En la calle se iban apelotonando la gente con la esperanza de verla salir. Varias decenas de haitianos con el alma en vilo. Pero de pronto se oyeron ráfagas de disparos en la calle de al lado. El jefe de la expedición, Francisco Rivas, de 50 años, notablemente abatido, relataba el suceso: "Apenas nos faltaba media hora para sacarla de allí. Era una cría de 14 o 15 años. Yo estaba dentro del edificio, no oí los tiros. Pero los escoltas de la ONU que llevábamos sí que los oyeron. Eran canadienses, pakistaníes y jordanos. En total, 16 hombres con tres vehículos. Cortaron la calle y yo pensé que todo estaba tranquilo pero los tiros debieron seguir y ellos nos dijeron que teníamos que irnos ya: '¿Qué preferís, que muera ella o morir vosotros?'. Llegado este momento del relato Rivas se excusa: "Me vas a perdonar, pero me resulta muy difícil seguir hablando".
-Apagad los cigarros y no miréis a nadie-, pidieron los escoltas a los bomberos y a las dos periodistas españolas que les acompañaban.
Otro bombero continúa el relato del jefe de la expedición. "Dentro no éramos conscientes del follón que había fuera", añadió Óscar Vega, quien rescató al niño Regis el miércoles. Había otro muerto con ella. Y sacando el muerto lograríamos sacar a la chica. Un médico nos dijo que abriéramos más espacio para meterle una vía en la carótida y mantenerla consciente. Cuando dijeron que no contábamos con mucho tiempo, decidimos sacar todo el escombro posible sin miramientos para extraerla de allí. Pero los escoltas insistieron en que seguían los tiros afuera. Y entonces no nos dio tiempo ni a sacar algunas de nuestras herramientas. La chica se me quedó mirando. ¿Pero qué le dices? No le puedes decir nada, porque no le vas a decir "ahí te dejo". Mi compañero Raúl Rodríguez y yo, que fuimos los últimos en salir del edificio, dijimos que estaba muerta. Era la única forma de evitar altercados, porque la gente no habría aceptado que nos fuéramos. Aún así, se resistían a dejarnos marchar. El jefe de seguridad, que era canadiense, estuvo muy expeditivo y eficaz al apartar a la gente para que pudiera salir nuestro camión de entre la multitud. Si no, no sé qué podría haber pasado.
Fuente - ElPaís.com
jueves, 14 de enero de 2010
"Yo estaré en todas partes"
Hace unos días casi por casualidad vi un pequeño documental de no más de quince minutos que trataba la vida del cineasta John Ford. Por otra parte hacía ya algún tiempo que tenía por ahí la película “Las Uvas de la Ira” de este director, así que se mezclaron el hambre de comprobar aquello que decía el documental con las ganas de comer buen cine e hicieron surgir el momento ideal para ver la cinta.
“Las Uvas de la Ira” es una de las mejores películas que he visto, sin ningún tipo de duda. Se rodó en 1940, en blanco y negro, y pese a todo el tiempo que lleva en nuestro mundo es una película que cala hondo debido a la excepcional humanidad que desborda desde que la empiezas hasta que la terminas y sobretodo a la atemporalidad de su historia que desgraciadamente está presente hoy día tanto o más que hace 70 años.
La película está enmarcada en la gran depresión y narra la historia de la familia de Tom Joad (Henry Fonda), que privada de su tierra por las grandes corporaciones se verá obligada a cruzar los Estados Unidos en busca de un trabajo con el que sacar adelante a los suyos y labrarse un futuro que se les escapa. ¿Suena esta historia?. A partir de aquí se suceden diversas reflexiones sobre la tierra, la familia, el sacrificio, la bondad, la empatía, los derechos de los trabajadores, la explotación y el compromiso, magistralmente dibujados por unos actores que bordan sus papeles, una fotografía espectacular y una serie de escenas que creo son de lo mejorcito de la historia, no creo que pueda olvidar nunca lo que le pasa al reverendo, al abuelo de Tom Joad, esa escena del pan y los caramelos, los niños pidiendo comida en el campamento, el discurso del final y sobretodo esa vieja camioneta que podría llamarse voluntad.
Hace ya algún tiempo que escuché una canción de los Rage Against the Machine titulada “The Ghost of Tom Joad”, esta era una versión de la canción original compuesta por Bruce Springsteen. El “Boss” se inspiró en esta película para hacer el disco. Gracias a la película la canción adquiere su significado completo, al verla conoces a Tom Joad y empiezas distinguir a su fantasma, que siempre ha estado ahí, y en definitiva te recuerda que "sólo eres un pedacito de alma de un alma inmensa que no vale nada a no ser que se encuentre junto al resto". Ojalá algún día desaparezca.
miércoles, 9 de diciembre de 2009
domingo, 11 de octubre de 2009
Yo sobreviví a la inyección letal
EN EL TRIBUNAL DE DISTRITO DE ESTADOS UNIDOS
»DISTRITO SUR DE OHIO
»ROMELL BROOM contra
TED STRICKLAND
»CONDADO DE SCIOTO. ESTADO DE OHIO
»DECLARACIÓN JURADA DE ROMELL BROOM:
Por la presente, yo, Romell Broom, declaro y doy fe de lo siguiente:
1. Estoy interno en el corredor de la muerte en el Estado de Ohio.
2. Mi ejecución estaba prevista para el martes 15 de septiembre de 2009. La ejecución debía llevarse a cabo en la Prisión Sur (Southern Correctional Facility, SOCF), en Lucasville, Ohio.
3. Los funcionarios de prisiones me llevaron de la Penitenciaría del Estado de Ohio a la SOCF, el 14 de septiembre de 2009.
4. Tras mi llegada, vino una enfermera al lugar en el que estaba albergado, la celda J-1. La enfermera llegó, encontró dos venas en mi brazo derecho y mi brazo izquierdo, me ató el brazo y tomó nota de lo que había encontrado.
5. Después de que viniera la enfermera, los funcionarios de prisiones estuvieron ofreciéndome líquidos todo el tiempo. Yo acepté. Durante ese día bebí café, Kool-Aid y agua. Tomé siete tazas de café, cinco tazas de agua y tres tazas de Kool-Aid.
6. El 15 de septiembre de 2009, me desperté, me duché y hablé con mi hermano por teléfono. En un momento dado, el jefe de los funcionarios encargados de la ejecución me contó que uno de los tribunales estaba revisando mi caso y que la ejecución se había retrasado mientras tanto. Debido a la longitud del retraso, creí que el tribunal iba a aceptar mis argumentos en favor de un recurso.
7. Sin embargo, alrededor de las 14.00, mi abogada me informó de que el tribunal había rechazado mi apelación y que no quedaban más vías de acción. El Estado iba a seguir adelante con mi ejecución.
8. Cuando estaba en la celda, el funcionario jefe Phillip Kerns entró con varios guardias y me leyó la orden de ejecución. Después entraron dos enfermeros que me dijeron que me tumbase. Uno de los enfermeros era un hombre blanco y la otra una mujer blanca.
9. Había tres guardias presentes en la habitación. Un guardia estaba a mi derecha, otro a mi izquierda y otro junto a mis pies.
10. Los enfermeros intentaron acceder simultáneamente a las venas de mis brazos. La enfermera intentó en tres ocasiones acceder a las venas en el centro de mi brazo izquierdo. El enfermero intentó en tres ocasiones acceder a las venas en el centro de mi brazo derecho.
11. Después de esos seis intentos, los enfermeros me dijeron que descansara un poco. Seguí tendido en la cama durante dos minutos y medio, aproximadamente.
12. Después de la pausa, la enfermera intentó dos veces acceder a las venas de mi brazo izquierdo. Debió de pinchar un músculo porque el dolor me hizo gritar. El enfermero intentó tres veces acceder a las venas de mi brazo derecho. La primera vez, el enfermero consiguió acceder a una vena en mi brazo derecho. Intentó insertar la vía intravenosa, pero la perdió y empezó a correrme la sangre por el brazo. La enfermera salió de la habitación. El funcionario de prisiones le preguntó si se encontraba bien. Ella respondió: "No", y se fue.
13. Los funcionarios encargados de la ejecución declararon que aquello era difícil para todos y sugirieron hacer otra pausa. Entonces se fue el enfermero. El funcionario que estaba a mi derecha me tocó en el hombro derecho y me dijo que me relajara mientras descansábamos un momento. A esas alturas, estaba muy dolorido. Las heridas de los pinchazos me dolían y hacían que me fuera difícil estirar o mover los brazos.
14. El enfermero regresó con unas toallas calientes que colocó en su brazo izquierdo. Colocó las toallas sobre mis brazos y masajeó mi brazo izquierdo. Me dijo que las toallas les ayudarían a acceder a las venas.
15. Después de aplicar las toallas, el enfermero intentó acceder a mis venas, una vez en el centro de mi brazo izquierdo y tres veces más en la mano izquierda. Después del tercer intento de acceder a las venas en las manos, el enfermero comentó que el consumo de heroína me había dañado las venas. Ese comentario me disgustó porque nunca he consumido heroína ni ninguna otra droga intravenosa. Le repliqué al enfermero que nunca le había dicho que hubiera consumido heroína.
16. El enfermero siguió diciendo que la vena estaba allí pero que no podían cogerla. Intenté colaborar ayudando a atar mi propio brazo. Un funcionario de prisiones se acercó, dio un golpecito en mi mano para indicar que él también veía la vena e intentó ayudar al enfermero a localizarla.
17. El jefe de los funcionarios encargados de la ejecución me dijo que iban a hacer otra pausa y volvió a decirme que me relajara.
18. Entonces me descompuse. Empecé a llorar porque me dolía todo y mis brazos estaban inflamándose. Los enfermeros estaban pinchando agujas en zonas que ya estaban inflamadas y con hematomas. Pedí que interrumpieran el proceso y pedí hablar con mi abogada.
19. El jefe de los funcionarios encargados de la ejecución me pidió que me sentara para que la sangre circulase mejor. Entonces entró en la habitación la enfermera jefe, una mujer asiática.
20. La enfermera jefe intentó acceder a las venas en mi tobillo derecho. Pidió que alguien le diera "un veinte" y alguien le entregó una aguja. Durante ese intento, la aguja me pinchó en el hueso y fue muy doloroso. Grité. Al mismo tiempo que la enfermera jefe intentaba acceder a una vena en la parte inferior de mi pierna izquierda, el enfermero intentó acceder a una vena en mi tobillo derecho. Después de esos intentos fallidos, la enfermera jefe cogió la aguja y salió de la habitación.
21. El enfermero hizo otros dos intentos de acceder a las venas en mi mano derecha. Parecía que habían desistido ya del brazo izquierdo porque estaba hinchado y lleno de hematomas. El nivel de dolor estaba en el máximo. Me habían pinchado al menos 18 veces en múltiples zonas, todo con la intención de inyectarme unas drogas que iban a quitarme la vida.
22. El jefe de los funcionarios encargados de la ejecución volvió a decirme que me relajara. Hubo conversación entre los funcionarios sobre el hecho de que podían ver las venas.
23. Al cabo de un rato, el director, Terry Collins, entró en la habitación y me dijo que iban a interrumpir la ejecución. Collins indicó que valoraba mi cooperación y que tomaba nota de mis intentos de ayudar al equipo. También expresó su confianza en su equipo de ejecución y su profesionalidad. El director Collins me dijo que iban a llamar al gobernador Strickland para informarle de la situación.
24. Cuando se fueron los enfermeros y el director Collins, los funcionarios me preguntaron si me apetecía un café y un cigarrillo. Yo seguía en la cama con las luces atenuadas.
25. Aproximadamente media hora después, mi abogada, Adele Shank, vino y me dijo que el gobernador había dictado la orden de aplazar la ejecución una semana. Le hablé a la abogada Shank de mi dolor y le enseñé las zonas que tenían hematomas.
26. Después de que se fuera la abogada Shank, los funcionarios de prisiones me trasladaron al hospital.
27. A la mañana siguiente, mis brazos empezaron a dar más señales de hematomas e inflamación. Cada sitio del brazo en el que se había hecho un intento mostraba hematomas e inflamación visibles. Algunos de los hematomas de las manos y el tobillo han desaparecido y parte de la inflamación desapareció a lo largo de la tarde siguiente.
28. Todavía hoy, mis brazos tienen grandes hematomas visibles, y siguen estando inflamados. Los múltiples sitios en los que los enfermeros trataron de acceder a mis venas siguen doliéndome.
29. Los funcionarios de prisiones decidieron mantenerme en la SOCF durante la semana de aplazamiento. Durante este tiempo, estoy constantemente bajo observación del equipo encargado de la ejecución y los guardianes.
30. Esperar a ser ejecutado es angustioso. Me produce mucha tensión pensar en que el Estado de Ohio tiene la intención de causarme el mismo dolor físico la próxima semana.
31. Me veo obligado a recordar constantemente el hecho de que la semana próxima tendré que sufrir la misma tortura que el Estado de Ohio me infligió el martes 15 de septiembre de 2009 , porque no ha habido ningún cambio en el protocolo de ejecución de Ohio y no ha habido ningún cambio en mis venas. El declarante no tiene nada más que decir.
Rommel Broom
Jurado, afirmado y suscrito en mi presencia el 17 de septiembre de 2009.
Marcia Dukes, notaria pública.


