sábado, 6 de junio de 2009

¿Ven ustedes dónde ha llegado la política?. A un teatro… con unos guiones predeterminados que cuentan mucho y no dicen nada… El despotismo democrático dónde todo es con el pueblo pero nada para el pueblo… Si es que podemos llamarlos pueblo, yo me reservo el calificativo de ganado… Seguir la corriente, para acabar en el matadero… Nada más cercano a la realidad…

domingo, 19 de abril de 2009

Interculturalismo


En una sociedad fuertemente marcada por el proceso de la globalización se producen choques entre los diferentes modos de ser, pensar y sentir de los diferentes individuos, es decir, entre los patrones que sus culturas le han otorgado para desenvolverse en el medio.

En la noticia que tenemos delante tenemos un claro ejemplo de este desfase cultural. Los padres de una niña de 14 años han obligado a su hija a casarse con un individuo de 40 años. Este hecho que en Mauritania, el país de dónde es originaria la familia de la niña es algo totalmente común, aquí en Occidente se ve cómo una autentica aberración, debido a unas serie de circunstancias legales y culturales.

Desde mi punto de vista no debemos de tolerar este tipo de comportamientos en nuestra sociedad, porque esta tradición que podríamos identificar cómo algo cultural que atañe a un colectivo de individuos choca frontalmente con la propia libertad del individuo en sí. Para situarnos, estaríamos hablando de tolerar comportamientos que vulneran las ideas de la tolerancia liberal, aprovechando la patria potestad que ejercen sobre la menor para vulnerar su propia autonomía personal. Esta autonomía personal es uno de los grandes valores y conquistas que integran la sociedad occidental, en la que el individuo y sus rasgos es siempre el que se reafirma frente al colectivo. Es obvio que en una sociedad occidentalizada como la nuestra debemos de garantizar los valores de los que tradicionalmente hemos hecho gala y que definen nuestra cultura e identidad frente a otros grupos que poseen otra serie de valores diferentes.

Otro asunto diferente es si verdaderamente los padres de esta chiquilla merecerían algún tipo de correctivo legal a tenor de su comportamiento. Ellos actuaban en consecuencia con la cultura de la que han sido participe en su país, actuando en función de sus prerrogativas.

Una medida correctiva dura a este tipo de comportamientos en función de lo que dicta el sistema de justicia español sería percibido como injusto por los sujetos, que probablemente acabarían considerándolo un ataque contra su patrimonio cultural, en vez de un atentado contra las libertades de la menor. El código jurídico como todo el medio en el que se desenvuelve nuestra sociedad posee un marcado carácter etnocéntrico y responde a las demandas planteadas por nuestra sociedad y valores, por lo que este tipo de comportamientos adquiridos carecerían de una respuesta jurídica efectiva sino tenemos en cuenta las particularidades del proceso. No defiendo en ningún caso que el trato recibido por la niña no sea punible, es un principio del derecho que el desconocimiento de la norma no exime de su cumplimiento, pero si se quiere ser justo debería de hacérsele comprender a este padre Mauritano porqué en Occidente y en España su comportamiento vulnera los principios y valores de la sociedad dónde vive.

Creo también que en última instancia los valores preponderantes del país de residencia son los que deben de imperar como garantes de la cohesión social en ese contexto. Estos valores no deben de ejercerse de una manera despótica frente a las minorías y estas minorías no deben hacer comportamientos victimistas en situaciones como la que aparece en la noticia. En definitiva todo pasa por integrarse en la cultura mayoritaria sin perder las señas de identidad que las definen frente a otros grupos. La experiencia del refranero español nos reafirma: “Donde fueres, haz lo que vieres”.

miércoles, 1 de abril de 2009

Hay que trabajar para erradicar el sistema de partidos políticos.

martes, 10 de marzo de 2009

Edmundo Dantés

No hay ventura ni desgracia en el mundo, sino la comparación de un estado con el otro, nada más. Sólo el que ha probado el extremo del infortunio puede sentir la felicidad suprema. Es preciso haber querido morir, Maximilien… Para saber cuán buena es la vida.[...] Toda sabiduría humana está resumida en dos palabras: Esperar y Confiar.

El Conde de Montecristo
Alejandro Dumas Padre

viernes, 6 de marzo de 2009

In Memoriam José Vázquez

Cuando me enteré de la trágica noticia del fallecimiento de José Vázquez Castillo, alcalde de la aromática y emblemática ciudad de San Roque donde reside la de Gibraltar, en décimas de segundos unos escalofríos recorrieron las cataratas de mis entrañas. Porque al bueno de Pepe Vázquez, se le apagó la voz en la madrugada del domingo primero de marzo pasado.

Pero, a este caballero de la paz, de la justicia y de la libertad su mirada, su luz, su humanidad, su talante, su generosidad, su sapiencia y su saber estar han comenzado desde el mismo instante de su defunción a brillarle más que nunca. Porque ha dejado su ejemplar impronta en lo más profundo de las raíces de las diferentes capas sociales sanroqueñas y campogibraltareñas, especialmente en las del pueblo llano, como quedó más que demostrado con las miles de personas civiles, políticas y militares que se dieron cita, para darle el último adiós antes de partir rumbo a su definitivo exilio.

Pepe Vázquez ha sido genio y figura hasta la sepultura, teniendo por modelo la justicia, la democracia y la libertad, no dejándose pegar ni un pase por las bravas, pero menos se sometió a imposiciones dictatoriales, porque hasta ciertas alimañas políticas que dicen ser progresistas y socialistas intentaron derrocarlo depredadoramente, a tenor de la célebre frase “al suelo que vienen los nuestros”.

Pero, si aún no se han querido enterar ciertos políticos de la Diputación de Cádiz, del Palacio de San Telmo de Sevilla y de la comarca del Campo de Gibraltar, les informo, que el comentario que ha corrido como la pólvora meses atrás y durante el funeral de Pepe Vázquez ha sido: “¡Vergonzoso y lamentable, lo que han hecho con él!”.
Por consiguiente, este poeta y escritor caballero cubierto y libre pensador, desde esta ventana a la libertad, que me concede cada jueves El Faro Información, digo a quienes querían innoblemente en estos últimos años su cargo político que ya lo tienen. Pero, lo conseguirán feamente pasando por encima del cadáver de Pepe Vázquez, porque en vida no tuvieron los suficientes arrestos para lograrlo, porque Pepe no se amedrentó ante políticos del PP, pero mucho menos ante los de su propio PSOE.

Estimadas-os lectores, la amistad y el respeto que le tenía y me tenía José, Pepe, Vázquez, tan sólo él y unos cuantos de su entorno más íntimos la sabíamos.

Hasta el punto que siempre que coincidíamos en un acto me mandaba recado para que no me marchara, porque le gustaba saludarme e intercambiar unas palabras.

Y, al ser un asiduo lector de mis tribunas de opinión, me cogía de la mano al despedirnos y me decía serenamente: “Sigue, no desfallezcas, que eres muy necesario para la sociedad, sigue”.

Les confieso, que siempre lo tuve presente en mi memoria, al ser una persona que me transmitía paz, humanidad y templanza a través de sus nobles convicciones cívicas y políticas.

Y como las personas fieles a sus dogmas y doctrinas escasean como el agua en el desierto, en estos momentos con tantos políticos mal gobernándonos, a él se le recordará cada día más, como me acuerdo de Julio Anguita, del insigne profesor Enrique Tierno Galván y del alcalde de los pobres de Cádiz Fermín Salvochea.
Agradezco públicamente a la esposa e hijos de Pepe Vázquez, permitir que fuéramos personas de la cultura y de las artes, entre ellos mis admirados amigos el cronista oficial de San Roque Antonio Pérez Girón y, el gerente de la Fundación de Cultura el poeta Juan Gómez Macías, los que tuviéramos el gran honor de portar a hombros los restos mortales de Pepe, desde la iglesia hasta el coche fúnebre.

Y, ante usted mi admirado y respetado alcalde socialista y republicano Pepe Vázquez, me descubro respetuosamente por lo mucho que hizo por San Roque, por la cultura y por las artes, deseándole paz eterna porque:

“Yo aquí, vivo, pero muerto,
escribiré en la tierra de su tumba,
con el tallo de una rosa,
su nombre con mi sangre,
y mis lágrimas derrumbándose.
¡Cuántos latidos noto!
¡Cuántas esperanzas truncadas!
¡Cuántos recuerdos abiertos!
Bendita sea su casta, nobleza y raza,
José Vázquez Castillo”.


José Salguero Duarte

http://www.andaluciainformacion.es/portada/?a=34044&i=5&f=0

martes, 10 de febrero de 2009

Algo redundante...

¿No os gustaría tener un aparato o alguna persona que hiciese posible el que pudieras entrar dentro de los cuadros?, algo parecido al desollinador de Mary Poppins... Aunque no se porqué pero tengo la sensación de que acabaría metido en los de la época negra de Goya descubriendo cual de las dos Españas gana el duelo a garrotazos... Igual podría acabar con algún rey tirano asesino y salvar a miles de personas... Hacer deporte y aburrirme buscando el final de las escaleras de Escher... O simplemente tumbarme entre tulipanes a contemplar la noche estrellada de Van Gogh... Y andar por ahi... Sintiendo la luna y tocando las estrellas...

jueves, 5 de febrero de 2009

Si...

Si puedes conservar tu cabeza, cuando a tu alrededor

todos la pierden y te cubren de reproches;
si puedes tener fe en ti mismo cuando duden de ti

los demás hombres y ser indulgente para su duda;
si puedes esperar y no sentirte cansado con la espera;
si puedes, siendo blanco de falsedades, no caer en la mentira,
y si eres odiado, no devolver el odio; sin que te creas,

por eso, ni demasiado bueno, ni demasiado cuerdo.

Si puedes soñar sin que los sueños, imperiosamente, te dominen;
si puedes pensar, sin que los pensamientos sean tu objeto único;
si puedes encararte con el triunfo y el desastre, y tratar

de la misma manera a esos dos impostores;
si puedes aguantar que a la verdad por ti expuesta
la veas retorcida por los pícaros,

para convertirla en lazo de los tontos,

o contemplar que las cosas a que diste tu vida

se han deshecho, y agacharte y construirlas de nuevo,
aunque sea con gastados instrumentos.

Si eres capaz de juntar, en un solo haz, todos tus triunfos y ganancias

y arriesgarlos, a cara o cruz, en una sola vuelta

y si perdieras, empezar otra vez como cuando empezaste
y nunca más exhalar una palabra sobre la pérdida sufrida.

Si puedes obligar a tu corazón, a tus fibras y a tus nervios,

que te obedezcan aún después de haber desfallecido

y que así se mantengan, hasta que en ti no haya otra

cosa que la voluntad gritando "¡Persistid, es la orden!"

Si puedes hablar con multitudes y conservar tu virtud,
o alternar con reyes y no perder tus comunes rasgos;
si nadie, ni enemigos, ni amantes amigos,
pueden causarte daño;
si todos los hombres pueden contar contigo,
pero ninguno demasiado;
si eres capaz de llenar el inexorable minuto,
con el valor de los sesenta segundos de la distancia final;

Tuya será la tierra y cuanto ella contenga

y -lo que más vale- serás un hombre hijo mío.


Rudyard Kipling